La Fe le hace bien a Chile

La Fe le hace bien a Chile

“Lo evangélico” se está haciendo cada vez más visible en la vida pública de Chile. Por muchos años este mundo colaboró de manera discreta en la rehabilitación y apoyo en cárceles, hogar de niños y de ancianos. Muchas veces sin tantos recursos económicos pero movilizando a miles de voluntarios apasionados por el amor que Cristo nos llama a tener con el prójimo. No es fácil, los cristianos podemos ser flojos, desobedientes, pero tenemos un modelo de vida que nos guía y motiva a tener la actitud del buen samaritano.

Hoy comienzan a aparecer más voces contra las libertades que actualmente goza la religión para ser expresadas en el ámbito público. Esas voces plantean que una religión monoteísta como el cristianismo es intolerante, discriminador y promueve el odio. Se olvidan que los cristianos lucharon por la derogación de la esclavitud, plantearon el tema del derecho de los niños y la mujer. Hoy podríamos destacar que el comercio justo (más equitativo, más ético, menos abusivo con los productores) es popular dentro de iglesias en países como el Reino Unido.

Hoy en Chile se ven varias iglesias cristianas que están realizando programas en ayuda a los inmigrantes, en particular a los haitianos. Dentro de las organizaciones sociales, son las iglesias las que mueven voluntarios quienes donan su tiempo enseñando español o compartiendo un café y amistad con esta creciente comunidad inmigrante. Hoy cientos de cristianos han comenzado o comenzarán en el corto plazo a aprender creole. Esos mismos voluntarios comparten con libertad su fe, pues es un motor clave de su vida, no es algo que queda regalado a las 4 paredes de una iglesia o una casa.

La Biblia es el libro más traducido por lejos (+500 la Biblia, +1300 el Nuevo Testamento). Esto se debe a la premisa de que cada persona puede acceder a leer ese libro en su lengua materna. Este es un esfuerzo inclusivo. Un anhelo que viene desde la Reforma Protestante es decir desde hace 500 años. Por otro lado en el Siglo XX,  Nelson Mandela, premio nobel de la paz expreso “Si hablas a una persona en una lengua que entiende, las palabras irán a su cabeza. Si le hablas en su propia lengua, las palabras irán a su corazón”.

Los cristianos han sufrido persecución en diversas formas, ya sea pagando cono la muerte, con ser privado de libertad o con pagar una multa. Iglesias han sido tomadas, incendiadas, saqueadas. Eso duele pero no destruirá la fe cristiana, por el contrario la fortalecerá, pues tenemos como perspectiva el gran acto amor de Cristo en su sacrificio en la cruz, y la esperanza en su resurrección y segunda venida.

Me pregunto si en Chile en 10 años más ¿irá a la cárcel un pastor por oponerse a realizar una ceremonia religiosa en una pareja homosexual? ¿Recibirán multas los evangélicos que salgan a la calle a predicar acerca que Jesús es el único camino hacia Dios?. ¿Existirán clases de religión cristiana en las  escuelas que reciban subvención estatal? ¿Podrán los cristianos usar una cruz? ¿Se podrá regalar masivamente Biblias a personas en actividades evangelísticas sin riesgo a recibir alguna demanda? ¿Las capellanías en las instituciones públicas como hospitales, cárceles y Fuerzas Armadas podrán realizar actividades abiertas como una ceremonia de navidad donde se hable del nacimiento de Jesús? Si las voces que acusaban a la fe cristiana de no ser adecuadas para el ámbito público habrán conseguido leyes restrictivas para la expresión pública de la fe.

 

Javier García
Cristiano reformado, periodista de Sociedad Bíblica Chilena. Experto en comunicaciones y marketing digital, voluntario en el Servicio Evangélico Migrante.Coordinador del proyecto de interacción bíblica www.vivelabiblia.cl