La religión en el debate público – 1a parte

[Opinión] Hay personas que tratan de privatizar el tema religioso sacándolo del ámbito público. Detrás de esto muchas veces está el concepto que pueden existir leyes y normas neutrales y objetivas exentas de una cosmovisión particular. ¿Es esto posible? La filosofía es algo interesante al ser humano, esto dado que tenemos una capacidad de reflexionar, de interpretar el medio ambiente más allá.

Hoy uno ve en los medios muchos espacios para el tarot y todo tipo de adivinaciones, algo que involucra una cosmovisión particular. Porque entonces cuesta tanto tener un espacio para la religión en el diario vivir del acontecer nacional en los medios de comunicación.

Puede que en parte los mismos líderes religiosos tengan un grado de responsabilidad en esto, cuando usan un lenguaje muchas veces incomprensible para la audiencia, muchas veces centran su interés en algunos temas valóricos, pudiendo aporte a muchos temas sociales con una reflexión social sencilla y profunda a la vez.

Los cristianos tenemos que hacer un esfuerzo por tener una participación en el debate público y presentar de manera inteligente nuestras posturas más allá de las trincheras. Podemos influir en personas más allá de que no compartan toda nuestra postura. Podemos hacer un gran aporte a la sociedad, si nos involucramos más en esta, sin dejar por cierto de ser sal y luz.

La religión busca responder a las profundas preguntas acerca de está vida, de nuestro origen y de que hay después de la muerte. Muchas veces películas y series dan cierto tipo de respuestas que algunos pueden dar por sentadas. Esas mismas personas pueden ver las verdades del cristianismo como una ficción.

Nuestro testimonio puede ser de gran aporte a esto. Lastimosamente muchos de los líderes religiosos más públicos en Chile tiene actitudes que afectan su credibilidad y confianza de la sociedad. A veces porque han ocultado verdades que se han destapado, entre las más conocidas del tipo de abuso sexual. Otras veces son líderes con ansias de protagonismo y reconocimiento que los lleva a descalificar y marginar a otros líderes. A veces parece que a generosidad y solidaridad es una virtud que escasea entre los grandes líderes no así entre el pueblo cristiano.

Hoy las nuevas generaciones de evangélicos están teniendo teniendo una formación profesional mejor y tienen mayores posibilidades de influir en la Sociedad. Creo que está habiendo un despertar y existen inciativas interesantes, incluyendo espacios de colaboración es pos de influir en la agenda pública de nuestro país.

 

Javier García
Cristiano reformado, periodista de Sociedad Bíblica Chilena. Experto en comunicaciones y marketing digital, voluntario en el Servicio Evangélico Migrante.Coordinador del proyecto de interacción bíblica www.vivelabiblia.cl